ACTUALIDAD

SAN ANTONIO OESTE: LAS CLOACAS AVANZAN, LAS CALLES RETROCEDEN Y LOS CANDIDATOS YA MIRAN EL 2027

17/09/2026 13:01 hs DIARIO POPULAR SAO
SAN ANTONIO OESTE: LAS CLOACAS AVANZAN, LAS CALLES RETROCEDEN Y LOS CANDIDATOS YA MIRAN EL 2027

La obra que debía representar progreso empieza a convertirse, para muchos vecinos, en el símbolo de una ciudad deteriorada. El estado de las calles abre inevitablemente una pregunta política: ¿quién se hará cargo de reconstruir San Antonio cuando termine esta gestión?

Las obras de cloacas continúan en San Antonio Oeste, pero mientras los caños avanzan bajo tierra, el deterioro parece instalarse sobre la superficie. En distintos sectores de la localidad, y particularmente en el barrio Ensanche Sur, los vecinos vienen manifestando su malestar por el estado de las calles. Islas Malvinas, una de las arterias que concentra buena parte del tránsito del sector, muestra actualmente tramos intervenidos, parches, sectores de asfalto y adoquines que conviven de manera poco uniforme. El resultado es una postal difícil de vender como modernización: calles deterioradas, pozos, barro y conductores que, según expresan vecinos, terminan prefiriendo circular por sectores de asfalto deteriorado antes que enfrentar tramos cuya terminación no conforma. Y acá aparece el dato político. LAS CLOACAS SE PAGAN UNA VEZ. LAS CALLES, ¿DOS? Nadie discute la importancia de ampliar la red cloacal. Es una obra necesaria para el crecimiento de cualquier ciudad. Pero una obra pública no debería terminar con un vecino preguntándose quién va a reparar lo que quedó destruido. Porque si una calle asfaltada debe ser intervenida, luego reparada y finalmente vuelve a deteriorarse por una ejecución deficiente, la discusión deja de ser solamente técnica y pasa a ser política: quién controla, quién certifica, quién exige calidad y quién responde cuando el trabajo no queda como corresponde. El vecino paga la obra con sus impuestos. Y si posteriormente debe financiar nuevamente la recuperación de calles deterioradas, la sensación es inevitable: paga dos veces por la misma ciudad. UNA CAMPAÑA ELECTORAL CON UN REGALO ENORME Mientras tanto, los candidatos que pretendan disputar la Intendencia comienzan a encontrar un escenario casi servido. No necesitan recorrer demasiado para encontrar problemas. El deterioro puede observarse desde distintos accesos a la ciudad. En los barrios más nuevos aparecen reclamos por servicios básicos; en sectores históricos como el Ensanche Sur, los vecinos reclaman calles transitables y mantenimiento. En redes sociales se multiplican las quejas. Y cuando el malestar vecinal empieza a repetirse barrio por barrio, deja de ser una publicación aislada y se convierte en un problema político que cualquier candidato deberá incorporar a su agenda. En campaña sobrarán los spots. Promesas de una ciudad moderna. Promesas de servicios. Promesas de infraestructura. Promesas de planificación. Pero esta vez los candidatos tienen una ventaja: no necesitan explicar demasiado qué está pasando. Pueden salir a caminar y mirar. FUNCIONARIOS QUE DEBEN DAR EXPLICACIONES La pregunta también alcanza al gabinete municipal. Si una empresa demora largos períodos para avanzar sobre determinados tramos y luego deja calles en condiciones que generan reclamos, ¿quién controla la ejecución? ¿Quién inspecciona? ¿Quién verifica la compactación y terminación? ¿Quién determina que una calle está en condiciones de ser habilitada nuevamente? ¿Quién reclama una reparación cuando el resultado no es el esperado? La obra pública no termina cuando se coloca el último caño. Termina cuando el vecino puede volver a utilizar su calle en condiciones razonables. Y ahí aparece una de las principales críticas que atraviesan actualmente a la gestión de Adrián Casadei la percepción de un gabinete que no logra acompañar al intendente al ritmo que la ciudad necesita. CASEADEI Y EL FINAL DE UNA GESTIÓN Casadei llegará al tramo final de su administración con obras importantes bajo el brazo y también con una ciudad que exhibe problemas que ya no pueden esconderse detrás de un cartel de obra. Las cloacas pueden ser una transformación histórica para San Antonio Oeste. Pero una gestión también se mide por lo que ocurre alrededor de la obra. Por la calle que queda transitable. Por el barrio que tiene luz. Por el servicio que funciona. Por la respuesta que recibe el vecino. Por la capacidad de anticiparse al problema y no aparecer solamente cuando el reclamo ya explotó. El intendente puede tener una relación cercana con muchos vecinos y una capacidad de diálogo reconocida incluso por sectores que no comparten su espacio político. Pero gobernar no es solamente atender el teléfono. También es controlar a los funcionarios, exigir resultados y hacer que la estructura municipal funcione. Y cuando eso no ocurre, la responsabilidad política termina inevitablemente arriba. EL 2027 YA ESTÁ EN LA CALLE Para quienes aspiren a gobernar San Antonio Oeste, el mensaje es claro: el próximo debate electoral probablemente no se escriba solamente en los despachos. Se va a escribir en las calles. En Islas Malvinas. En el Ensanche. En los barrios populares. En los accesos. En cada pozo. En cada luminaria que falta. En cada vecino que espera un servicio. Porque mientras la política prepara candidaturas, los vecinos ya están haciendo su propio diagnóstico de la ciudad. Y quizás ese sea el verdadero desafío para quienes quieran ser intendentes en 2027: No prometer una ciudad nueva. Explicar cómo piensan arreglar la que van a recibir. Porque los discursos de campaña duran meses. Las calles quedan.

Volver a Noticias
Radio de la Costa Escucha nuestra transmisión en directo
Sintonizá 98.3 MHz